Reflexión sobre Salud y Educación.

Quiero hacer una reflexión frente a los lectores de Medicina Escolar, el porqué después de más de 50 años de Médico Pediatra me puse a reflexionar sobre la importancia que tiene los temas de Educación para la Salud o Salud Escolar en la proyección del niño  y como participa de la buena salud, haciendo una vida mejor, más intensa que permite en última instancia, la esencia de lo que llamamos espiritualidad.  El arte de Vivir.

Me lanzo a esta tarea principalmente por los años de experiencia como  Médico Pediatra, ser en lo posible un consejero, asistiendo al niño y la familia brindándoles apoyo y orientación a sus hijos para un adecuado y oportuno cuidado.

Siempre he considerado que mi rol prioritario está por, encima de todo el de facilitador, especialmente en los diversos momentos de la vida del niño/a sea, en ocasiones felices o en situaciones de crisis o de dificultades. Uno de mis profesores solía decirnos que la diferencia entre un Educador y una flecha indicadora de la dirección de las calles es que esta última simplemente indica la dirección de las calles que esta indica la dirección, pero no nos acompaña a lo largo del camino.

El concepto que trato de exponer es; por un lado, el Médico y el Docente escolar y  por otro lado, son los que estimula y favorece la marcha hacia la realización de los proyectos. Posiblemente este es un concepto espiritual /práctico.

Al hacerlo el Médico y el Docente escolar se foguea en estas lides  aprender y enseñar las lecciones más importantes: educar para enseñar.

Es aquí donde se cultiva la capacidad de comprensión, empatía y estímulos.

Las Universidades y los cursos de formación brindan la formación básica, los fundamentos y la disciplina del estudio y la investigación.

Pero es sabido que el secreto del oficio y sus claves más relevantes no se aprenden en las altas casas de estudios por prestigiosa que fueran.

Se cita frecuentemente “Lo que natura non da Salamanca non presta” que representa la gran verdad; pero no es menos verdadera la segunda y no menos importante parte del dicho “pero lo que natura da Salamanca perfecciona”. Salamanca hace lo suyo y lejos esta mi intención como médico minimizar la influencia del mundo académico a la que personalmente tanto le debo, pero la más efectiva maestría se logra a través del ejercicio práctico en los desafíos que la vida nos presenta a diario. Trato a través de mis estudios, escritos y mis relaciones, progresar en mis conocimientos junto a los docentes escolares en las exploraciones de los enigmas en la existencia y de la búsqueda del conocimiento para transmitirlos a padres y docentes escolares, juntos lograremos un buen desarrollo del niño y favorecer su adecuada maduración pre viéndolos de los peligros que se presentan constantemente en la vida moderna.

Mucho he aprendido de mis maestros/as pero más de mis alumnos y de los padres.

En su momento escribí la importancia que tiene el arte, aunque creo que debemos seguir promoviendo, hoy tenemos otras posibles prioridades, pero nunca dejar de estimular la creatividad nata en los niños/as que posiblemente favorece la ilusión.

Hoy sabemos de la importancia que tiene el estímulo en el ARTE en los niños escolares favoreciendo y alentando su maduración .

Existe la demostración con estudios de la neurociencia el estímulo del arte, juegos, deportes sanos no competitivos, produce una mayor sinapsis interneuronal.

Tengo la la intención de proponer a las Direcciones de Escuelas, Municipios, Cooperativas Escolares, promover en las escuelas estatales, religiosas, privadas, la importancia que tiene lo que mencione anteriormente.

 Los niños estimulados, se ha demostrado que no disminuye su capacidad cognitiva aun en los medios hostiles. Existe mucha experiencia de este tipo el cual debemos incrementar. Existe un consenso entre los directivos de la Educación y lo profesionales médicos conocedores de la maduración del niño escolar, tener un equipo  relacionado con la salud infantil.

Debemos reconvertir temas de la Educación.

Dr. Juan Marcelo Cosin.