Estado está haciendo múltiples esfuerzos para acompañar a los chicos

El ministro de Educación sostiene que el Estado está haciendo múltiples esfuerzos para acompañar a los chicos desde diversas plataformas en la continuación de su proceso educativo durante la cuarentena Crédito: Silvana ColomboLorena OlivaComentar(9)Me gustaCompartir9 de abril de 2020  • 19:25

El ministro de Educación Nicolás Trotta sostiene que hoy en día es imposible anticipar la fecha de la vuelta a clases y reconoce que su plan de trabajo tiene un horizonte de entre tres y cuatro meses. “Estamos trabajando en un esquema para fortalecer la educación a la distancia. Y también en el día después”, asegura.

Cuenta que a principios de marzo, su equipo comenzó a elaborar contenidos educativos vislumbrando que la suspensión de clases a causa de la pandemia por el COVID-19 podía ocurrir en el mediano plazo. Pero sucedió apenas diez días después.

La estrategia que la cartera a su cargo viene desarrollando desde entonces, explica, toma como parámetro al hogar más vulnerable, ese que no tiene conectividad ni computadora. Por eso, la oferta que propone el ministerio para robustecer la de cada escuela del país tiene presencia web -con navegación gratuita-, televisiva, radial y también impresa.

Prácticamente uno de cada dos chicos en nuestro país es pobre. ¿Qué significa aprender cuando se vive en la pobreza?

El desafío que tiene el sistema educativo es garantizar la mayor presencia posible a través de la institución central de nuestro sistema, que es la escuela. En los lugares de mayor vulnerabilidad la escuela no solo asume el desafío de ser un espacio de creación de conocimiento sino también de ruptura de la enorme desigualdad y de garantía de derechos, como el derecho a la alimentación. En ese escenario, uno observa que nuestro sistema educativo ha sufrido, a partir de las crisis recurrentes en la Argentina, enormes retrocesos, porque la escuela no está exenta de la situación social general. Cuando crece la pobreza, eso repercute en los propios procesos de aprendizaje. Una realidad de equidad, de justicia social es una condición indispensable para el aprendizaje. Es ahí donde la escuela tiene que asumir una presencia mucho más marcada para garantizar el derecho a la educación.

En el contexto actual de pandemia ¿logró el Estado garantizar el derecho a la educación para esos chicos?

Yo creo que hoy es imposible. En ningún sector social se pueden garantizar los aprendizajes. Sí tenemos la obligación de desplegar todas las iniciativas posibles porque son un sinnúmero de elementos los que garantizan el proceso de aprendizaje. Y en el hogar es muy difícil. No hablo sólo en los hogares de mayor vulnerabilidad. Nosotros tenemos una responsabilidad de estar presentes y tenemos que pensar todas nuestras políticas educativas en el marco de imaginar el hogar de mayor vulnerabilidad. Cómo cubrimos todas las posibilidades en las distintas dimensiones de esa vulnerabilidad, la social, la tecnológica, la del capital educativo de los adultos.

¿Cómo sería eso?

Si nosotros a ese niño le llegamos con la televisión para que se organice, cuando la televisión tiene un 95% de penetración en nuestros hogares; por el celular y navegando gratuitamente; por la radio o por cuadernos impresos, estamos generando la mayor cantidad de posibilidades para que haya un proceso de acompañamiento.

¿En qué consiste la propuesta de acompañamiento que están desarrollando?

Por un lado, contamos con el portal Seguimos Educando , que tiene recursos para la familia pero también para el docente y para el estudiante, y, por el otro, armamos contenidos para la televisión pública y para Radio Nacional. Ofrecemos 14 horas de televisión por día con siete programas que salen en la Televisión Pública, en los canales Encuentro y Paka Paka, y se repiten en muchísimos otros. Con esto pretendemos, sabiendo que la escuela es insustituible, llevar el aula al hogar. Establecemos una agenda de trabajo diaria, tanto en la televisión como en los siete programas de radio que salen por Radio Nacional y por sus 49 repetidoras así como en muchas radios privadas. Al mismo tiempo, confeccionamos nueve cuadernos que cubren tres semanas de clases, desde el miércoles 1° de abril hasta el viernes 17. Ahí tenemos un cronograma día por día de actividades para cada uno de los momentos del ciclo escolar que se pueden descargar de la web.

¿Con qué opciones cuentan quienes no tienen acceso a Internet o una computadora?

El portal es de navegabilidad gratuita a partir del compromiso de las tres empresas de telefonía celular. Eso para nosotros es un paso importante porque en la Argentina hay más celulares que personas. Conjuntamente con la televisión son las dos tecnologías que más están presentes en todos los hogares. Que no consuma datos no resuelve, pero ayuda a la posibilidad de ingresar a la página desde los celulares. Por otra parte, estamos distribuyendo 7.000.000 de cuadernos a través de las provincias, del ministerio de Desarrollo Social, en los comedores, por los distintos movimientos sociales, y se pueden retirar en algunos supermercados emplazados en sectores medios y populares. Esto se complementa con todo el trabajo que llevan adelante las propias escuelas, el maestro o la maestra, en su vínculo con el estudiante, y al mismo tiempo con el de cada una de las jurisdicciones provinciales.En cuarentena, aprender sin wifi ni computadora

¿Qué impacto aspiran a tener con estas medidas?

Lo vamos a saber recién cuando volvamos a las escuelas. Y a partir de allí se nos viene un nuevo desafío que se vincula con generar los consensos acerca del camino que tiene que recorrer nuestro sistema educativo para garantizar todos los saberes de nuestros estudiantes. No solo en el ciclo lectivo 2020 sino en el diálogo del ciclo lectivo 2020 con el ciclo lectivo 2021, sin recortar ningún contenido.

Pero es probable que, cuando se vuelva a clases, la incorporación de saberes durante la cuarentena haya sido muy desigual. ¿Cuál es el plan de trabajo para cuando se vuelva al aula?

Estamos trabajando en eso. Tenemos un equipo en el que está nuestra secretaria de Evaluación e Información Educativa que es Gabriela Dicker, una reconocida pedagoga; también Graciela Frigerio, que es otra reconocida pedagoga, y Adriana Puiggrós, que es mi secretaria de Educación. Yo les he delegado a ellas tres el diseño de lo que debe ser la estrategia de vuelta a la escuela. Nuestro principal desafío es hacer los máximos esfuerzos para que no se profundice la desigualdad educativa. Hay escuelas que han logrado ese vínculo entre el estudiante y sus maestros con una enorme carga para las familias también. Yo tengo tres hijos de 12, 10 y 7 años y no aprenden solos. No son estudiantes universitarios o que están en el último trayecto del secundario. Y no es sencillo transitar en el hogar aun teniendo gran parte de las herramientas para poder hacerlo.

Pero no en todos los hogares está tan clara la conciencia sobre la importancia de que los chicos no pierdan la continuidad.

Pero a veces no es la conciencia o tener los elementos. Hay hogares que no tienen el capital educativo previo, no tienen el conocimiento de cómo repasar esos saberes y muchas veces se compensa con el enorme compromiso de la madre o del padre en acompañarlos. Y también hay sectores medios, como también ocurre en todos los sectores de la sociedad en donde no hay interés por más que tengan el capital educativo. Para que se dé el proceso de aprendizaje tiene que haber mucho compromiso familiar y eso no se vincula necesariamente a lo que es la realidad socioeconómica sino a la mirada que tiene cada adulto sobre en la familia. Porque yo observo muchos de los reclamos que se reciben y es la sobreexigencia que están transitando los chicos, pero eso es más una agenda de sector medio, por decirlo de alguna manera.

¿Cómo se articula toda esta propuesta con el trabajo de las escuelas?

Se articula con el Consejo Federal de Educación. Trabajamos con las 23 provincias y con la ciudad de Buenos Aires y es todo material complementario que robustece la posibilidad de trabajo de las escuelas. Muchas escuelas están utilizando todo el material que realiza el Ministerio. Todos los contenidos que nosotros trabajamos se desarrollan a partir de los núcleos de aprendizaje prioritarios.

¿Hay alguna fecha estimada para la vuelta a las aulas? La UBA anunció que arrancará las clases el 1° de junio.

Arrancaría.

O sea, es potencial. ¿Se maneja alguna fecha tentativa para primaria y secundaria?

No todavía. Nosotros les estamos dando continuidad a estos cuadernos que cubren hasta el viernes 17 de abril. Ya estamos terminando la siguiente tanda que va a cubrir las siguientes tres semanas para poder distribuirlos en todo el país. Y después voy a pensar tres semanas más, y después otras tres semanas más, hasta el día que tenga los cuadernos impresos y el Comité de Expertos nos diga que podemos volver a las clases. Volveremos cuando nos digan que estamos en condiciones de volver. Todavía es muy prematuro para saber esa fecha porque tenemos que ver cómo se comporta la pandemia en el hemisferio norte y a partir de allí ver cuánto después del pico pueden volver a clases en España o en Italia, y qué termina ocurriendo en el hemisferio sur. No es una decisión educativa, es una decisión epidemiológica.

¿No complejiza la toma de decisiones estar estructurando este tiempo en plazos de tres semanas?

Nosotros estamos pensando para los tres o cuatro meses. El desarrollo de los cuadernos es cada tres semanas por una cuestión de producción. Tengo hace 10 días a los contenidistas sin dormir. No tenemos la certeza de cuándo nos van a decir cuándo podemos volver.

Sería bueno tener alguna certeza para la organización de los padres.

Hay suposiciones, pero el comité de expertos no tiene una afirmación contundente. Incluso, la UBA plantea la posibilidad del 1° de junio pero tampoco se sabe si se va a poder volver a las clases el 1° de junio. Nosotros sí estamos trabajando en todo un esquema de fortalecer la educación a la distancia, con toda su complejidad y con el principal desafío que se vincula con lo que estamos conversando: que no se profundice la desigualdad. También estamos trabajando en el día después, cuando podamos volver a la escuela, en la acreditación de los saberes, en la continuidad pedagógica, en desde dónde retomamos el año, y ahí hay mucho por hacer.Por: Lorena OlivaADEMÁS