El docente también merece ser revalorizado.

La aparición de la pandemia ha cambiado gran parte de la concepción que teníamos de nuestro mundo y, como si fuera poco, también nos ha obligado a modificar, posponer e inclusive eliminar costumbres con las cuales hemos convivido gran parte de nuestra vida. 

Si echamos un vistazo, si agudizamos la mirada y la percepción de esta realidad (que tal vez nunca imaginamos tener) veremos que se ha comenzado a revalorizar funciones y  profesiones, vocaciones y valores humanos. Rápidamente podemos tomar como ejemplo a los médicos, personal de la salud y fuerzas de seguridad, que de manera diaria cumplen con la tarea de protegernos, tarea que siempre realizaron, en silencio, y que hoy ante la sombra de este virus son la luz que nos ilumina y que antes no vimos e inclusive ignoramos. 

En esta revalorización de profesiones también entran los docentes, aquellos docentes cuyo trabajo fue quedando en segundo plano a lo largo de las últimas décadas, aquellos docentes que desde hace tiempo vienen sufriendo el desgaste de una sociedad que prioriza cualquier otro logro menos el de una buena educación, el de una buena enseñanza, el de tener un buen maestro que imparta conocimientos. 

Feliz Día del Maestro! – Red Pro Yucatán

Dentro de este confinamiento, que parece ser la única arma que tenemos para combatir a este asesino invisible, la escuela se redujo solamente a los hogares, los padres hoy no sólo deben comprender el rol de los docentes sino que también deben ser testigos del desafió que implica enseñar, edificar  conocimientos y acompañar en el proceso de educación.

Por supuesto que hoy el docente no cumple un papel inactivo en esta pandemia, sino que comenzó a surcar “ciberaguas” para de esta manera poder llegar a sus alumnos. Comenzó una travesía que demanda más horas que cualquier otra clase presencial, que exige una predisposición aún más grande  que con la que ya cuenta, y también adquirir nuevos conocimientos( a veces sobre la marcha) de las nuevas tecnologías para poder brindar sobre todas las cosas educación de calidad. 

Dentro de este navegar hay obstáculos difíciles de superar. Hablamos de críticas por su función o desempeño, la imposibilidad de algunos alumnos de poder acceder a internet, la incertidumbre del futuro laboral del docente, también sumando el concreto y palpable desafío de enseñar con recursos acotados de un país que avanza entre pasos y caídas intentando afirmar estructuras muchas veces difíciles de consolidar y, sobre todo, en tierras de la educación. 

Hoy el mundo exige un cambio; un cambio que debe ser radical y perdurar en el tiempo, este cambio debe realizarse también en la manera en la que valoramos los distintos roles que cada uno cumple dentro de la sociedad y el docente, como pilar fundamental de la educación, aquella educación que es motor de cambio, que es generadora de oportunidades, y que nos permite salvarnos unos a otros, ese docente también merece ser valorado, ser mirado como nunca debió dejar de ser visto, con el respeto por su dedicación y vocación, aquella que la educación necesita a su lado para juntos aportar ese grano de arena que permite construir un mundo mejor.

Fuente: Infodocente.

Autor: Pablo Merino.