“La grandiosa obra de Steiner la filosofía de la libertad.”

Tomado de la grandiosa obra de Rudolf Steiner, La Filosofía de la Libertad (GA 4) cualquier similitud con la realidad actual queda bajo la consideración del lector.

“Toda verdad que nos viene del exterior lleva siempre en sí el sello de la incertidumbre. Sólo lo que se nos revela como verdad en nuestro interior es capaz de convencernos.

Sólo la verdad puede darnos la seguridad necesaria en el desarrollo de nuestras facultades individuales. Quien se encuentra torturado por la duda se siente paralizado en sus energías. No puede, en un mundo enigmático, descubrir finalidad alguna para su actividad.

Ya no nos contentamos con creer, sino que queremos saber. La creencia exige que aceptemos verdades que no comprendemos completamente. Pero lo que no comprendemos completamente se encuentra en pugna con lo individual, ya que éste quiere experimentarlo todo en lo profundo de su ser. El único saber que nos satisface es el que en vez de someterse a una norma exterior, procede de la vida interior de la personalidad.

El 85% de las profesiones del futuro no se han inventado todavía

Y tampoco ambicionamos un saber que, una vez por todas, se ha encerrado en fórmulas congeladas, y que se conserva en compendios valederos para siempre. Cada uno de nosotros se cree autorizado a tomar como punto de partida sus experiencias inmediatas, y desde allí ascender hasta llegar al conocimiento de todo el universo. Ambicionamos la certidumbre en el conocimiento, pero cada cual a su manera.

Nuestras doctrinas científicas tampoco deben encontrarse formuladas como si debiéramos aceptarlas incondicionalmente. (…) Hoy día nadie debe estar obligado a comprender. No exigimos aprobación, ni adhesión de quien no se encuentra impelido hacia una concepción por una necesidad especial e individual. Actualmente ni siquiera al hombre inexperimentado, ni al niño intentamos inculcarles el conocimiento, sino que procuramos desarrollar sus facultades en tal forma, que no se vean obligados a comprender, sino que quieran comprender.

No me hago ilusiones en lo que toca a esta característica de nuestra época. Sé muy bien cuánta vida rutinaria, desprovista de toda individualidad, cunde y se generaliza. Pero sé también que muchos de mis contemporáneos procuran ordenar su vida en el sentido de los principios que he indicado. A ellos quisiera dedicar este escrito. Este no pretende ofrecerles la “única senda posible” hacia la verdad, sino que describe la que ha escogido uno que aspira a la verdad.

(…)

El hombre debe poder confrontarse con las ideas, viviéndolas; de lo contrario se convierte en su esclavo.”

Esto fue escrito por Rudolf Steiner en la primera edición del libro “La Filosofía de la Libertad” en el año 1894, y, por lo menos a mi, me parece que lo ha escrito hoy mismo año 2020. Yo sigo en busca de la verdad, ojalá seamos mucho en este camino.

Amalia Gherbasi

Cuando un niño o un adulto sonríen, algo muy importante está ocurriendo. Ser capaces de sonreír en nuestra vida diaria no sólo nos beneficia a nosotros, sino que todo el mundo gana con ello. Si realmente sabemos vivir ¿hay alguna forma mejor de empezar el día que con una sonrisa? Una sonrisa afirma nuestra conciencia y determinación de vivir en paz y alegría.