“Montessori en casa: preparando el espacio para criar”.

Este propuesta queda a criterio de los padres aceptarlo si creen que puede ser de utilidad para la crianza de los niños. Desde ya para usar este método, el hogar tiene que contar con un espacio adecuado para la implementación de esta.

Estos métodos docentes como otros sistemas para la educación son incompatibles para aquellas familias que por razones sociales/económicas no es posible la implementación. – Dr. Juan Marcelo Cosin.

Es muchísimo lo que desde los ambientes del hogar podemos hacer para ayudar a los chicos a desarrollar su independencia, su libre elección, su seguridad y su confianza en sí mismos. Van a continuación algunas sugerencias desde la filosofía Montessori para transformar la casa generando propuestas que los entusiasmen, que disfruten y que sean de ayuda a su desarrollo integral.

“Aplicar la filosofía Montessori no tiene que ver tanto con comprar mobiliario, sino con cómo aplicamos los principios en los diferentes espacios. La idea es que en cada lugar de la casa los chicos puedan estar sintiendo que de verdad son parte”.

Natalia Manuale (de la charla “Ideas prácticas inspiradas en la filosofía Montessori para organizar tu casa”, producida por la Fundación OSDE)

La adaptación del hogar, ¿por dónde empezar?

Lo primero: reflexionar
Antes de ponernos a mover muebles, hacernos preguntas como: ¿qué uso le damos a este ambiente?, ¿permite a los chicos participar activamente de la vida familiar?, ¿les ayuda a generar independencia?, ¿les brinda seguridad?

Observar cada ambiente desde la niñez
Por ejemplo: para que en el baño sean capaces de lavarse las manos de una forma independiente y segura. ¿Necesitarán un escalón? El jabón ¿está a una distancia adecuada para que puedan extender su mano y agarrarlo?, ¿es de un tamaño y un peso para que no se les resbale?

La habitación infantil
Debería tener un espacio para descansar (con un colchón en el piso); otro para jugar (con una manta o una colchoneta si son chiquitos, una mesa y silla si son más grandes, y un estante para juguetes); y otro más para vestirse (tal vez con un espejo). Las habitaciones también evolucionan a medida que los chicos crecen.

Espacio de lectura
Puede ser un sillón, o un puf, y debe tener buena luz. Los momentos de lectura resultan súper enriquecedores para el desarrollo del lenguaje y del habla.

En la cocina
Es ideal que haya un espacio accesible donde los chicos tengan a disposición elementos para prepararse su desayuno o merienda (cosas como vaso, plato, cubiertos, servilleta, un tarro de cereales, botella de agua).

Tres objetos:

El canasto de la ropa sucia
Desde que se pueden parar los chicos son capaces desvestirse solos. Si antes de bañarse lo hacen y ponen la ropa en un canasto aprenden a la vez a conocer ese “ciclo” que las cosas tienen dentro de la dinámica familiar. Otro día nos pueden acompañar a lavar y colgar la ropa y entender todo lo que tuvo que pasar para que las remeras estén limpias en un cajón.

Los elementos de “arte”
Un lugar donde estén ordenados los lápices, los crayones, las hojas, las témperas, la plasticola y la tijera (si ya recortan), que sea accesible y que les permita no depender de los adultos si quieren dibujar o pintar. También podemos incluir un plástico para proteger la mesa y un delantal para cuando usan témperas.

Los artículos de limpieza
Es recomendable algún lugar donde los chicos tengan a disposición trapitos, escobita y pala, como para promover que sean capaces de mantener sus espacios limpios (y actuar por sí mismos si, por ejemplo, se les volcó un vaso con agua).

Tres Tips:

  • Sobre los juguetes: ofrecer pocos, y bien organizados. Rotarlos cada tanto.
  • Parte de terminar un ciclo de juego es guardar aquello con lo que jugaron.
  • Mantener cierto orden “de base” ayuda a encontrar las cosas siempre en el mismo lugar.

“El hogar es el lugar donde los chicos pasan muchísimo tiempo, de hecho es ahí donde suelen tener su primer aprendizaje. Y Montessori es una pedagogía que los acompaña en el desarrollo de sus potencialidades de una manera integral y en un ambiente preparado. Por eso es tan importante que tanto desde la escuela como en casa podamos preparar ese ambiente”.

Fue con esas palabras que Natalia Manuale -guía Montessori del Montessori Institute of San Diego y especialista en Políticas Educativas de la Universidad Torcuato Di Tella- abrió la charla “Ideas prácticas inspiradas en la filosofía Montessori para organizar tu casa”, que producida por la Fundación OSDE puede verse en YouTube.

¿Y cuáles son esos principios? Promover desde que son chicos la independencia, la autonomía y la capacidad de elección de acuerdo con sus posibilidades. Fomentar el pensamiento crítico, y darles la oportunidad de expresar sus opiniones. La experta aclaró que la independencia y la toma de decisiones van, naturalmente, de la mano de la edad. “Hace frío, vamos a salir. No ponerse un abrigo no es una posibilidad. Pero tal vez podés elegir entre esta campera o esta otra”, ejemplificó.

El hecho de promover la independencia no tiene que ver con dejarlos solos: siempre hay un adulto que observa, aunque deja el espacio y el tiempo para que hagan las cosas por ellos mismos. “En el ámbito Montessori hay una frase muy conocida: ‘Ayúdame a hacerlo por mí mismo’”, explicó Manuale. “Esto no tiene que ver con que los chicos no necesiten ayuda. Claro que la necesitan, pero más que nada para que les mostremos cómo y les demos el tiempo y el espacio para que cuando estén preparados puedan hacerlo por sí solos”.

En este tiempo en el que muchas familias están resignificando los ambientes de la casa es posible pensar en “rincones” de arte, de ciencia -puede ser la cocina-, de lectura, de construcción, de armar rompecabezas. Cada familia, de acuerdo con sus rutinas y la funcionalidad de la casa, irá pensando cómo organizar estos espacios para que los chicos encuentren opciones que funcionen para toda la familia y resulten atractivas para ellos.

Link del articulo: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/osde-nid2432956