La forma judía de lavarse las manos y su importancia histórica.

Este rito de lavado de manos, como así también el lavado de los pies antes de ingresar al tiempo tiene mas de 4.700 anos. En la vida cotidiana el rito se acompaña de un rezo donde se agradece a D’os. Esta ceremonia se relaciona en siglo XIV con la devastadora peste negra.

-Dr. Juan Marcelo Cosin.

En el siglo XIV Europa fue golpeada por la devastadora “Peste Negra”, que se estima mató a 25 millones de personas, un tercio de la población europea. En proporción, en la comunidad judía hubo menos víctimas, lo que dio lugar a rumores respecto a que la plaga era el resultado de una conspiración judía internacional para envenenar a los cristianos. Decenas de miles de judíos fueron masacrados para evitar que se siguiera dispersando la plaga.

Parashat Ki Tisá: El lavado de las manos

Hay muchas teorías sobre el origen de la Peste Negra. Todas concuerdan en que se debió a la falta de higiene. Al parecer, las comunidades judías sufrieron menos fatalidades porque mantenían mejores normas de higiene, tal como lo exigen ciertos requisitos halájicos. La Torá, (El antiguo testamento) nos ordena cuidar bien nuestra salud,1 porque eso muestra respeto hacia Dios por el regalo de la vida.

Los judíos se lavan mucho las manos. Nos lavamos al levantarnos, antes de comer y después de comer. Nos lavamos después de estar en un cementerio o en un funeral. Nos lavamos después de ir al baño. A todas estas prácticas nos referimos en los artículos en que hablamos de esos temas.

También debemos lavarnos las manos (incluso sin usar un recipiente)2 después de tocar alguna parte del cuerpo que “normalmente” está cubierta.3 Algunas autoridades exigen esto incluso si esa parte del cuerpo estaba perfectamente limpia.4 Si un adulto toca el muslo de un bebé, no necesita lavarse las manos, ya que es normal que la pierna de un bebé esté expuesta. Asimismo, se considera normal que el antebrazo de un hombre esté expuesto en el área donde se colocan los tefilín (ornamento que se usa al rezar), por lo que si alguien toca esa área al ponerse los tefilín no necesita lavarse.

Quien se toca el cuero cabelludo o se rasca la cabeza debe lavarse las manos.
6 Además, quien toca un calzado (excepto cordones y medias limpias)7 también debe lavarse.8

En todos estos casos, si sólo una mano tocó ese ítem, sólo es necesario lavarse esa mano (entera).9

Si bien todas esas leyes no necesariamente fueron impuestas por razones de higiene, no debería sorprender que al seguir las reglas de Dios para la vida, podamos llevar el estilo de vida más saludable posible en todos los sentidos.

ien se toca el cuero cabelludo o se rasca la cabeza debe lavarse las manos.6 Además, quien toca un calzado (excepto cordones y medias limpias)7 también debe lavarse.8

En todos estos casos, si sólo una mano tocó ese ítem, sólo es necesario lavarse esa mano (entera).9

Si bien todas esas leyes no necesariamente fueron impuestas por razones de higiene, no debería sorprender que al seguir las reglas de Dios para la vida, podamos llevar el estilo de vida más saludable posible en todos los sentidos.

15/10/2020  |  por Rav Dov Levprint article